Hay un principio que explica el funcionamiento de la medicina moderna mejor que cualquier tratado, y cabe en cuatro palabras: paciente curado, cliente perdido.
No es una boutade. En 2018, Goldman Sachs planteó por escrito, en un informe a inversores titulado The Genome Revolution, si curar a los enfermos es un modelo de negocio sostenible. La pregunta responde sola y deja al descubierto la lógica entera del sector: la salud no es negocio, el negocio es la enfermedad.
El informe Flexner: cuándo empezó esto
La fecha es 1910 y el documento se llama informe Flexner, encargado por Rockefeller y Carnegie. A partir de él, Rockefeller inyectó grandes cantidades de dinero en las facultades de medicina a cambio de que eliminaran de sus planes de estudio la nutrición y las plantas medicinales.
La secuencia empieza antes, en 1914, cuando Rockefeller contrató a Ivy Lee -tenido hoy por fundador de las relaciones públicas modernas- para construirle una imagen de filántropo. Al entrar en la industria farmacéutica se topó con el obstáculo de las medicinas naturales, y de ahí el encargo a Abraham Flexner, en 1909, de analizar todos los institutos de formación médica de la época. El informe llevó al cierre de numerosas escuelas de medicina, sobre todo las que seguían enseñando plantas medicinales.
Y las eliminaron. Ese es el origen de una anomalía que casi nadie percibe: hoy un médico termina la carrera sin haber cursado una sola asignatura específica de nutrición ni de plantas medicinales, mientras un farmacéutico en España estudia cuatro asignaturas de plantas. Lo más grave no es la carencia, sino que la inmensa mayoría de los médicos no ha reparado en que se los formó para ser comerciales. Como dice el coronel Pedro Baños, si no te das cuenta de que te están lavando el cerebro es que ya lo han conseguido.
Desde ahí el asalto fue por capas: primero las facultades, después los colegios profesionales y las autoridades sanitarias, y finalmente las asociaciones de enfermos. Ildefonso Hernández, director general de Salud Pública durante la falsa pandemia de gripe A, lo describió en una entrevista con Jordi Évole: las farmacéuticas controlan económicamente facultades, colegios profesionales y autoridades, y así consiguen que se impongan medidas que perjudican al paciente y benefician a la empresa.
Que esto merece el nombre de crimen organizado no es una opinión. La asociación estadounidense Public Citizen documenta 482 sanciones a farmacéuticas entre 1991 y 2021, por 62.300 millones de dólares, un informe difundido en España por el periodista Miguel Jara, autor de Traficantes de Salud. El médico e investigador danés Peter Gøtzsche, antiguo director del Centro Cochrane Nórdico, tituló directamente su libro de referencia sobre el sector Deadly Medicines and Organised Crime. No es un juicio de valor: es el resultado de estudiar más de treinta años de condenas, multas e indemnizaciones a pacientes, y solo con los casos confirmados oficialmente.
El cáncer, o cómo se sostiene un negocio de 5.000 millones
El cáncer es el caso de estudio perfecto, porque en él se ve la maquinaria completa.
Los números primero. En España mueren más de 100.000 personas al año de cáncer, y la cifra crece pese a las sumas fabulosas invertidas en investigarlo y tratarlo. Un tratamiento de quimioterapia se fabrica por unos 100 euros y se factura por más de 50.000. Eso genera en España más de 5.000 millones de euros anuales, con un margen superior al 95 por ciento. Con menos de la décima parte de esa cifra alcanza para sobornar generosamente al gobierno nacional y sus organismos reguladores, a diecinueve gobiernos autonómicos, a cincuenta facultades de medicina, a cincuenta colegios profesionales, a cincuenta asociaciones de enfermos y a cincuenta medios de comunicación. Con mil millones se compra a todos. Cuando los beneficios rondan los cincuenta mil, ¿cuál es el problema?
Ahora la ciencia enterrada, que es la parte que da vértigo.
En 1931, Otto Warburg gana el Nobel por descubrir que las células cancerosas dependen de la glucosa para sobrevivir. La conclusión terapéutica es inmediata: privarlas de glucosa. Warburg propone probar la cetosis. Los ensayos clínicos deberían haber empezado de inmediato y no empezaron, porque en esos mismos años explota la investigación en quimioterapia y una farmacéutica puede patentar un citostático pero no puede patentar «deje usted de comer hidratos de carbono».
En los años sesenta y setenta, investigadores dispersos prueban dietas cetogénicas con resultados prometedores: las células cancerosas se encogen al restringir la glucosa. Se publica en revistas menores. Ninguna institución importante lo retoma, ninguna farmacéutica financia ensayos mayores.
En el año 2000, Thomas Seyfried, del Boston College, redescubre a Warburg. Tras quince años investigando el metabolismo tumoral concluye que el cáncer es una enfermedad metabólica y no genética, y que la dieta cetogénica debería ser terapia de primera línea. Publica Cancer as a Metabolic Disease en 2012. La medicina oficial lo ignora por completo, y cuando da conferencias en escuelas de medicina, los oncólogos abandonan la sala y califican su trabajo de peligroso. No porque la ciencia sea errónea, sino porque sugerir que la dieta puede curar el cáncer amenaza a toda una industria.
El tratamiento estándar hoy consiste en envenenar al paciente con quimioterapia y enviarlo a casa con la recomendación de comer cereales integrales, que alimentan al tumor. La financiación destinada a terapia metabólica del cáncer es cero. Sabemos desde 1962 que el cáncer depende de la glucosa y seguimos alimentando de azúcar a los enfermos llamándolo cuidado de soporte, porque la terapia cetogénica no se puede patentar.
Y la lista de médicos que curaron y fueron destruidos por hacerlo es larga. Ryke Geerd Hamer, creador de la Nueva Medicina Germánica, curó a cientos de enfermos sosteniendo que cada trauma produce un foco cerebral localizable por TAC que a su vez produce un cáncer concreto: se le retiró la licencia en 1986 y cumplió prisión en Alemania y Francia. Tullio Simoncini curó a cientos inyectando localmente bicarbonato sódico contra el medio ácido que crean los tumores: se le murió un paciente, uno solo -Luca Olivotto, en 2012-, y bastó para expulsarlo del colegio médico italiano y condenarlo por homicidio culposo. El microbiólogo Óscar Aguilera lleva años investigando la eficacia de la vitamina C en modelos animales de cáncer colorrectal quimiorresistente, con resultados prometedores, y no consigue financiación para pasar a humanos, porque la vitamina C es barata, inocua y no patentable.
Y hay un antecedente legal que casi nadie conoce. La Ley del Cáncer de 1939, aprobada por el Parlamento británico y todavía vigente, prohíbe en su artículo 4 anunciar públicamente el tratamiento, la prescripción o el consejo sobre curas del cáncer. Hoy el control ya no necesita ser tan explícito: basta el soborno.

Frente a eso, el catálogo de tratamientos baratos, seguros y eficaces que existen desde hace más de un siglo: kalanchoe, vitaminas C y B17, curcumina, dióxido de cloro, azul de metileno, bicarbonato sódico, ivermectina y mebendazol. Mel Gibson contó en el podcast de Joe Rogan que tres amigos suyos se curaron de cáncer en grado 4 con ivermectina y fenbendazol. El oncólogo canadiense William Makis sostiene, citando un estudio de 2020 que probó la ivermectina contra 28 líneas celulares de cáncer, que supera al paclitaxel en cáncer de mama avanzado y destruye las células madre tumorales responsables de la metástasis y la recurrencia.
En China lo llaman la enfermedad de los occidentales y lo tratan también con infusiones de plantas medicinales; la literatura científica sobre medicina tradicional china recoge numerosos compuestos herbales capaces de inducir apoptosis en células tumorales con menos daño colateral que la quimio y la radioterapia.
El cáncer dejará de ser un problema el día que deje de ser un negocio.
Una nota final sobre el cribado, que incomoda incluso a quienes admiten todo lo anterior. La revisión que Peter Gøtzsche -el mismo médico e investigador que más adelante aparece a propósito de la iatrogenia- hizo para la Cochrane Collaboration concluye que el cribado mamográfico rutinario reduce la mortalidad por cáncer de mama en torno a un 15 por ciento, pero a cambio provoca un 30 por ciento de sobrediagnóstico y sobretratamiento: por cada mujer a la que el cribado le prolonga la vida, otras diez, sanas, acaban operadas, irradiadas o quimiotratadas sin necesidad. El primer dato -la reducción de mortalidad- se difunde sin matices como justificación del cribado. Al segundo -que por cada vida salvada hay diez cuerpos sanos intervenidos de más- se le hace oídos sordos. Gøtzsche llegó a sostener, en una postura minoritaria pero coherente con sus propios datos, que el cribado mamográfico causa más daño que bien y debería abandonarse.
Los medicamentos que funcionan y por eso estorban
Hay un patrón reconocible en los que aquí se llaman nuevos-viejos medicamentos: fármacos antiguos, baratos y fuera de patente que se redescubren eficaces y que, casualmente, pasan a exigir receta.
La ivermectina, antiparasitario veterinario y humano de uso libre durante décadas, resultó tratar con éxito lo que se diagnosticaba como COVID. Pasó a dispensarse solo con receta. El azul de metileno, que curaba la malaria y quedó relegado a placebo precisamente porque no se puede patentar, hoy se sabe eficaz en múltiples patologías y también exige receta.
Y una pregunta elemental que casi nadie se hace: desparasitamos a nuestras mascotas cada tres o seis meses, y a nosotros no. Los protocolos de desparasitación periódica humana desaparecieron de la práctica médica, siendo así que buena parte de la patología crónica tiene origen parasitario.
La nutrición, la asignatura que borraron
Aquí está el fondo del asunto y también la salida práctica, y quien mejor lo ha articulado es el doctor David Duarte, que estudió medicina dos veces: primero medicina unani en la India, aprendiendo tres idiomas para ello, y después medicina occidental en México cuando le negaron la convalidación del título.
Hipócrates lo dejó escrito hace 2.300 años: que tu medicina sea tu alimento y tu alimento sea tu medicina. Así fue hasta Flexner.
El resultado es un cuerpo médico ignorante en nutrición que repite consignas como beber cuatro litros de agua al día y evitar la sal todo lo posible. Duarte sostiene lo contrario: lo que enferma y mata a millones de personas es beber agua sin sal. Él mismo no ingiere ningún líquido sin su dosis de sal, y ha tratado con enfoques de ese tipo a miles de enfermos calificados de incurables.
La lista de patologías que atribuye a consejos médicos erróneos y a la alimentación, y no a la genética, es larga: diabetes, fibromialgia, Parkinson, Alzheimer, autismo, tiroiditis de Hashimoto, hiper e hipotiroidismo, gastritis y celulitis.
Mención aparte merecen las llamadas enfermedades autoinmunes, lupus eritematoso, artritis reumatoide y un largo etcétera. La explicación de Duarte es que muchos cereales y lácteos frescos, con la excepción de los quesos curados, contienen antígenos que se adhieren a las células del organismo; cuando el sistema inmunitario los detecta ataca, y daña el tejido al que se pegaron. La medicina oficial las declara genéticas e incurables, y con ese diagnóstico exculpa al verdadero responsable y medica de por vida. El tratamiento convencional deprime el sistema inmunitario, de modo que los pacientes sufren con frecuencia tuberculosis y otras infecciones graves. Peor el remedio que la enfermedad, cuando la cura sería retirar el antígeno.
Su punto de partida es una premisa que choca de frente con el consejo oficial: el agua sola no hidrata. El cuerpo no pierde nunca agua pura, sino agua más electrolitos -cloruro sódico y bicarbonato- por sudor, orina, heces y respiración, de modo que beber mucha agua sin sal no rehidrata sino que puede llegar a intoxicar. La hidratación verdadera, sostiene, es equilibrio hidroelectrolítico, no reponer H₂O.
Extraordinaria entrevista al Dr. David Duarte: «Hidratación y Alimentación UNANI»
El Diestro
Duarte ya no trata pacientes: los forma para que se hagan soberanos de su propia salud. Ahí está la diferencia de todo este planteamiento.
En la misma línea está el legado de Fran Suárez, que no era médico sino un autodidacta que aprendió fisiología porque los médicos no lograban devolverle la salud, y que supo explicarlo con una claridad didáctica excepcional en miles de vídeos, hoy accesibles en Metabolismo TV. Su muerte en 2021, tras caer desde un noveno piso en Puerto Rico, se investigó y cerró como suicidio.
La iatrogenia: el dato que lo cierra todo
Y queda la cifra que debería estar en cualquier debate sanitario y no está en ninguno. Informes solventes atribuyen a la iatrogenia, es decir al daño causado por la propia práctica médica, alrededor del 25 por ciento de todas las muertes en los países occidentales. Peter Gøtzsche, antiguo director del Centro Cochrane Nórdico de Copenhague, concluyó que los medicamentos recetados son la tercera causa de muerte, solo por detrás de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. En España, los errores de medicación figuran también como tercera causa.
De ahí la recomendación más provocadora y la más coherente con todo lo anterior: evite ir al médico siempre que pueda, y sobre todo evite ir para que le diga si está sano o enfermo. Si necesita que otro se lo diga, le está dando la oportunidad de acabar con su salud física a cambio de la salud económica de la industria.
Hay excepciones, y tienen nombre. Gabriel Ruiz, médico y abogado, ha sobrevivido a cuatro cánceres sin someterse a los tratamientos que recetan sus colegas, no receta nada que no haya probado él mismo y a los 71 años corre medias maratones. Joan Ramon Laporte, farmacólogo clínico, llevó al Congreso los daños de las vacunas y escribió Crónica de una sociedad intoxicada (2024). Ángel Ruiz Valdepeñas fue perseguido por su colegio profesional por denunciarlo todo.
Desmontando a los falsos gurús que van de desinteresados investigadores, con Gabriel Ruiz
El Diestro TV
Que estos nombres sean la excepción y no la norma es, en sí mismo, el diagnóstico.
El plasma que no se dona
Alrededor del 67 por ciento del plasma recolectado en el mundo se obtiene en Estados Unidos, frente a un 14 por ciento en toda Europa. España, sin reservas propias suficientes para fabricar sus medicamentos hemoderivados, depende de esas importaciones para al menos un 60 por ciento de su plasma, según ha declarado la propia comunidad médica. El modelo de EEUU no es la donación altruista sino la compensación económica, prohibida en España. Ilustra la misma lógica de mercado aplicada a la materia prima sanitaria.

Fuentes verificadas
Informes y estudios
- Informe de Goldman Sachs «The Genome Revolution» (2018), sobre si curar pacientes es rentable:
https://www.cnbc.com/2018/04/11/goldman-asks-is-curing-patients-a-sustainable-business-model.html - El informe Flexner y su impacto en la medicina alternativa (Stahnisch y Verhoef):
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3543812/ - Public Citizen, sanciones a la industria farmacéutica entre 1991 y 2021:
https://www.citizen.org/article/thirty-one-years-of-pharmaceutical-industry-criminal-and-civil-penalties-1991-2021/ - Peter Gøtzsche, «Our medicines are the third leading cause of death» (2023):
https://www.scientificfreedom.dk/wp-content/uploads/2023/06/2023-Gotzsche-Our-medicines-are-the-third-leading-cause-of-death.pdf - Peter Gøtzsche, revisión Cochrane sobre cribado mamográfico (2013):
https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD001877.pub5/full - Peter Gøtzsche, «Mammography screening is harmful and should be abandoned» (2015):
https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/0141076815602452 - Biografía de Otto Warburg, Premio Nobel de Medicina 1931:
https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1931/warburg/biographical/ - Thomas Seyfried, perfil en Boston College y entrevista sobre Cancer as a Metabolic Disease:
https://www.bc.edu/bc-web/schools/morrissey/departments/biology/people/faculty-directory/thomas-seyfried.html - Estudio de ivermectina en 28 líneas celulares de cáncer, comentado por William Makis:
https://therebelpatient.substack.com/p/dr-william-makis-reviews-a-new-study - Medicina tradicional china e inducción de apoptosis en células tumorales:
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7186375/
Legislación
- Cancer Act 1939, texto consolidado, artículo 4:
https://www.legislation.gov.uk/ukpga/Geo6/2-3/13/section/4/2008-10-30
Casos y testimonios
- Ivy Lee y su papel en la imagen pública de Rockefeller:
https://www.newworldencyclopedia.org/entry/Ivy_Lee - Ryke Geerd Hamer y la Nueva Medicina Germánica:
https://www.t13.cl/noticia/tendencias/el-doctor-hamer-falsa-promesa-curar-cancer-verdad-detras-nueva-medicina-germani-16-7-2025 - Tullio Simoncini, condena por homicidio culposo:
https://colombiacheck.com/chequeos/cancer-no-es-causado-por-un-hongo-ni-se-cura-con-bicarbonato-de-sodio - Óscar Aguilera, vitamina C en cáncer colorrectal quimiorresistente:
https://investigacion.ucam.edu/noticias/importantes-avances-en-la-eficacia-de-la-vitamina-c-para-tratar-canceres-persistentes - Mel Gibson en el podcast de Joe Rogan, sobre ivermectina y fenbendazol:
https://www.newsweek.com/mel-gibson-joe-rogan-ivermectin-fenbendazole-cancer-podcast-2013180 - Joan Ramon Laporte, Crónica de una sociedad intoxicada (2024):
https://www.planetadelibros.com/libro-cronica-de-una-sociedad-intoxicada/390096 - Ángel Ruiz Valdepeñas, cofundador de Médicos por la Verdad España:
https://www.dsalud.com/reportaje/impiden-ejercer-al-dr-angel-ruiz-valdepenas-cofundador-de-medicos-por-la-verdad-espana/ - Gabriel Ruiz García, médico y abogado (sitio oficial):
https://gabrielruizgarcia.com/ - Fran (Frank) Suárez, muerte en 2021 e investigación posterior:
https://www.eltiempo.com/cultura/gente/frank-suarez-asesinato-suicidio-esto-es-lo-que-paso-con-el-guru-del-sobrepeso-569921
Datos económicos
- El 67% del plasma mundial se recolecta en EEUU:
https://www.xataka.com/medicina-y-salud/demanda-plasma-sanguineo-ha-crecido-ultimos-anos-esto-tiene-consecuencia-eeuu-se-ha-convertido-gran-donante - Dependencia de España de al menos un 60% de plasma importado:
https://isanidad.com/360303/el-delicado-equilibrio-de-los-medicamentos-hemoderivados-poco-plasma-propio-para-una-demanda-que-no-para-de-crecer-en-espana/

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